Delle, un delfín que vive solo en el Mar Báltico, parece hablar consigo mismo, probablemente para sentirse acompañado.
Los delfines son uno de los animales más sociales del océano. Para ellos, la vida en manada no solo implica convivencia, también una estrategia esencial para sobrevivir, defenderse y coordinarse en la caza.
Sin embargo, no todos los delfines disfrutan de esta dinámica. Delle, un delfín joven, lleva cinco años viviendo solo, apartado de cualquier interacción o compañía de su especie.
En el caso de este delfín que habita solo el Mar Báltico, su aislamiento lo ha llevado a un comportamiento inusual: parece hablar consigo mismo. Esto podría ser un reflejo de su soledad, según un estudio publicado en Bioacoustics.
Investigadores de la Universidad del Sur de Dinamarca instalaron una grabadora submarina en el puerto de Svendborg, cerca de un área frecuentada por Delle. Durante dos meses, grabaron y analizaron los sonidos emitidos. Como resultado, detectaron un total de 10.833 ruidos, varios de ellos estaban relacionados con la comunicación habitual de los delfines.
Los investigadores plantearon la hipótesis de que los tres silbidos o voces del delfín solitario puede ser un subproducto de su necesidad de interacción social.
«Si no hubiéramos sabido que Delle estaba solo, podríamos haber llegado a la conclusión de que un grupo de al menos tres delfines participaba en diversas interacciones sociales», dijo a Live Science la autora principal Olga Filatova.
(National Geographic)

