Una nueva controversia sacude al primer ministro del país, Benjamín Netanyahu, en plena cuenta regresiva para las elecciones del 27 de octubre en Israel, las primeras que se celebrarán desde la incursión de Hamás el 7 de octubre de 2023 y la ofensiva genocida de Tel Aviv en Gaza.

Una extensa investigación, realizada por el diario israelí Yedioth Ahronoth y su medio hermano Ynet, reveló que Netanyahu manipuló su versión oficial de las sesiones informativas y alertas de seguridad recibidas antes de la incursión el 7 de octubre. Lo que en consecuencia, resalta el reporte, alteró el contexto clave y omitió registros vitales con el objetivo de reescribir su postura previa a la ofensiva genocida.

El trabajo investigativo, publicado este miércoles, comparó un documento de 55 páginas difundido por Netanyahu en febrero pasado con transcripciones gubernamentales originales, actas de reuniones y testimonios oficiales.

La revisión expuso eliminaciones de texto sistemáticas y alteraciones en la redacción, especialmente en lo que respecta a las advertencias urgentes emitidas por funcionarios de inteligencia en los meses previos a la incursión transfronteriza.

¿Qué sacan a la luz los registros originales?

El documento de Netanyahu de febrero retrata al primer ministro exigiendo persistentemente los asesinatos selectivos de altos mandos de Hamás, mientras presenta a los jefes militares y de inteligencia israelíes como figuras reticentes que preferían mantener la calma en Gaza.

Sin embargo, los registros originales demuestran que Netanyahu rechazó sistemáticamente las iniciativas militares propuestas, insistiendo en que Hamás se mantenía bajo disuasión.

En abril de 2023, el entonces director de la agencia de inteligencia israelí Shin Bet, Ronen Bar, y el que en ese momento era el jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, recomendaron formalmente lanzar ataques selectivos contra líderes de Hamás en Gaza.

Un mes después, Bar advirtió que un conflicto militar a gran escala en el enclave palestino era inevitable e instó a prepararse para un ataque preventivo.

Sin embargo, Netanyahu rechazó los planes: su argumento fue que existía un «sólido equilibrio de disuasión».

“Grave situación de seguridad”

Al parecer, ese no fue un hecho aislado. El periódico destacó otros informes ignorados, incluida una alerta que Bar encendió en agosto de 2023, la cual señalaba que la disuasión de Israel se estaba erosionando activamente, y aconsejaba opciones preventivas inmediatas.

El 10 de septiembre, menos de un mes antes del ataque, Bar advirtió que el país se enfrentaba a una “grave situación de seguridad”, con un riesgo inminente de convergencia simultánea de múltiples frentes de batalla.

En respuesta, Netanyahu ordenó a los funcionarios de seguridad que mantuvieran el período de las festividades judías de otoño “lo más tranquilo posible”.

A lo que se suma que la investigación también reveló que el informe publicado por Netanyahu citaba una evaluación que indicaba que Hamás se estaba armando a un “ritmo moderado”, omitiendo deliberadamente la recomendación de la comunidad de inteligencia de atacar de inmediato, incluso a riesgo de una escalada mayor.

T/TRTspañol