
Las fuerzas israelíes lanzaron este miércoles un operativo en varios puntos de Cisjordania, en el que han impuesto toques de queda, cercado varias localidades y derribado al menos una casa, en el tercer aniversario del ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
El Ejército israelí indicó a EFE que sus soldados y la Policía de Fronteras llevaron a cabo en las últimas horas varias operaciones para detener e interrogar a «decenas» de personas buscadas por su presunta implicación en actividades terroristas e incitación, «en particular, expresiones de apoyo a la masacre del 7 de octubre».
Este miércoles, con motivo de las conmemoraciones en Israel de los ataques de Hamás que dejaron 1.200 muertos y 251 rehenes, todos los cruces fronterizos entre territorio israelí y Gaza y Cisjordania permanecen cerrados, según anunció el Ministerio de Defensa israelí.
En la ciudad de Nablus, en el norte de Cisjordania, las tropas entraron esta madrugada desde varios puntos con vehículos militares y una excavadora y anunciaron el toque de queda, según fuentes locales citadas por la agencia oficial palestina Wafa.
Los soldados registraron viviendas en varios barrios y causaron destrozos en ellas, además de detener al periodista local Umair Istaitiya y otras ocho personas y derribar monumentos en honor a «mártires» de Palestina, añadió la agencia.
Al noroeste de Jerusalén, las fuerzas israelíes llevaron a cabo desde el amanecer una amplia campaña de redadas en varias localidades, según la Gobernación de Jerusalén, dependiente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
En Bidu, los soldados desalojaron un barrio y demolieron la vivienda del preso palestino Qadri Samara, acusado de un ataque con arma de fuego ocurrido el pasado 20 de septiembre cerca del asentamiento israelí de Neve Tzuf.
T/EFE

