Las protestas de alumnos que demandan mejoras en las condiciones educativas se han extendido desde Francia hacia Bélgica, reportan medios locales.

Desde finales de septiembre, una ola masiva de manifestaciones de estudiantes de secundaria cubrió Francia. Casi 1.000 personas fueron detenidas este lunes, en una jornada marcada por bloqueos, destrozos y episodios violentos.

Desde el viernes pasado, las protestas se registraron también en Bélgica, principalmente en las ciudades de Arlon y Lieja, y rápidamente evolucionaron de pacíficas, cuando ya se lanzaban petardos y huevos, a violentas.

La gente se reunió ante varios edificios educativos de la ciudad, en algunos casos bloqueando las entradas. Algunos de los estudiantes trataron de colarse en escuelas, volcaron bancos públicos y lanzaron objetos contra los edificios. No solo resultaron afectados centros educativos, sino incluso algunas tiendas, y en una calle se reportó interrupción del tráfico. Se reportaron actos de vandalismo; en algunos casos la Policía y Bomberos intervinieron. Más de 30 perosnas fueron detenidas.

Los estudiantes han protestado durante meses contra reformas educativas y recortes presupuestarios, introducidos por el Gobierno de la Comunidad Francesa en medio de la escasez de fondos.

El director del instituto Léonie de Waha, Rudi Creeten, comentó que hay que atender las preocupaciones de los estudiantes, que se enfrentan a la crisis climática, a la incertidumbre y a decisiones difíciles que afectan a la educación. Sin embargo, planteó que no sabe cómo empezaron las protestas, lo cual le molesta «un poco».

Los estudiantes han protestado durante meses contra reformas educativas y recortes presupuestarios, introducidos por el Gobierno de la Comunidad Francesa en medio de la escasez de fondos.

El director del instituto Léonie de Waha, Rudi Creeten, comentó que hay que atender las preocupaciones de los estudiantes, que se enfrentan a la crisis climática, a la incertidumbre y a decisiones difíciles que afectan a la educación. Sin embargo, planteó que no sabe cómo empezaron las protestas, lo cual le molesta «un poco».

T/RT