
La defensa de Cilia Flores, esposa del presidente, Nicolás Maduro, manifestó su demanda de libertad bajo fianza, argumentando que su estado de salud ha empeorado considerablemente durante su tiempo en prisión. Este miércoles, sus abogados presentaron una serie de preocupaciones médicas que, según ellos, justifican su liberación.
Las actas judiciales revelan que, desde su detención, Flores ha experimentado «una racha de 33 latidos de taquicardia ventricular» y ha sufrido un episodio de «intensa opresión torácica» que duró 30 minutos, después del cual no se le realizaron análisis clínicos. Además, su defensa indicó que ha perdido peso y dos molares, cambios alarmantes que contrastan con su estado de salud «estable» antes de su arresto, donde su afección cardíaca era controlada con una única inyección mensual.
Según la defensa, el equipo médico del MDC ha propuesto realizarle un cateterismo, aunque Flores ha solicitado más información sobre el procedimiento. Sus abogados advierten que la prisión «dista mucho de ser un lugar ideal para recuperarse de una intervención cardíaca».
Esta petición de libertad bajo fianza contrasta con la oposición de la Fiscalía, que argumenta que Flores representa un «peligro para el público» y que su riesgo de fuga es «extremo». Sin embargo, los defensores de Flores rechazan esta idea, recordando que se trata de una mujer de 69 años con una afección cardíaca no tratada que enfrenta un procedimiento invasivo.
T/EFE

