
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba denunció este sábado ante la Asamblea General de la ONU que Estados Unidos mantiene contra la isla una «agresión multidimensional» que dura casi siete décadas y que, desde enero de 2026, se ha intensificado con un bloqueo energético que prohíbe a todos los países exportar combustibles a Cuba.
«Eso equivale a un bloqueo naval, tipificado en el Derecho Internacional como un acto de guerra», indicó Bruno Rodríguez Parrilla, que advirtió además de que «persiste la amenaza del uso de la fuerza militar» contra la isla, una conducta que, de materializarse, «constituiría un crimen de gran envergadura».
El canciller cubano describió un cerco que tiene rostro humano y que cae sobre la población cubana en su conjunto.
Denunció que más de 7000 contenedores han sido detenidos en diversos puertos, «muchos de ellos con alimentos, medicamentos y dispositivos médicos». También aseguró que Washington presiona a empresarios de otros países para que abandonen sus inversiones en la isla, mientras hace lo mismo con gobiernos soberanos para que renuncien a los servicios médicos cubanos. «Es un acto de castigo colectivo, crimen proscrito por el Derecho Internacional Humanitario», dimo, y añadió que la meta es «inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen».
Rodríguez Parrilla calificó de «falacia» la acusación estadounidense de que Cuba representa «una amenaza inusual y extraordinaria» a su seguridad nacional. «¿Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí!», exclamó.
Recordó que el presidente estadounidense declaró en esa misma sala que Cuba es «un Estado fracasado» y se preguntó: «Si así fuera, ¿por qué tuvieron que establecer un bloqueo de combustible, por qué establecieron sanciones secundarias, por qué tienen que amenazar, perseguir y presionar a los Estados?».
En su intervención, el canciller cubano también condenó «el crimen genocida del sionismo contra el pueblo palestino», los «ataques piratas contra embarcaciones y ejecuciones extrajudiciales» en el Caribe y el Pacífico, y las agresiones contra Venezuela e Irán. Reiteró el apoyo de Cuba al derecho de Puerto Rico a la libre determinación y su solidaridad con Nicaragua, el pueblo saharaui y el principio de «Una Sola China».
Rodríguez Parrilla aseguró que Cuba avanza en «un proceso de cambios, profundamente transformador del modelo económico y social», y reiteró la disposición al diálogo con Washington «sobre bases de seriedad, respeto, igualdad soberana y observancia del Derecho Internacional».
T/Naciones Unidas

