La Comisión Electoral Central de Rusia anunció los resultados definitivos de las elecciones legislativas celebradas entre el 18 y el 20 de septiembre, confirmando un triunfo histórico para el partido oficialista Rusia Unida, que obtuvo 349 de las 450 curules de la Duma Estatal. La contienda parlamentaria, realizada tanto en territorio ruso como en las zonas de Ucrania bajo su control, garantizó la hegemonía del presidente Vladimir Putin al excluir a las fuerzas opositoras antibélicas y asegurar el ingreso a la Cámara Baja de 46 diputados con experiencia militar en el frente ucraniano.

De acuerdo con información de AFP, con este resultado, la agrupación del mandatario supera su marca anterior registrada en 2016 y alcanza una presencia parlamentaria inédita en los últimos veinticinco años. En el nuevo mapa político, la representación restante queda dividida entre fuerzas afines a la línea oficial: el Partido Comunista de la Federación Rusa con 37 escaños, el nacionalista LDPR con 23, Nuevas Personas con 19, Rusia Justa con 17, el grupo Rodina con una casilla y cuatro legisladores independientes.

El proceso electoral estuvo condicionado por restricciones a la participación política, habiéndose dejado fuera a agrupaciones opositoras contrarias al conflicto bélico, como el partido Yábloko. De manera paralela, reportes de investigación periodística independientes recogieron testimonios de candidatos y observadores que señalaron anomalías durante las jornadas de votación, incluyendo presiones sobre los votantes, manejo irregular de papeletas y limitaciones al monitoreo de los escrutinios.

Un aspecto central de la nueva conformación parlamentaria es la incorporación de combatientes y excombatientes de la ofensiva militar en territorio ucraniano, quienes representarán más del 10% de la asamblea legislativa. La gran mayoría de estos legisladores con trasfondo militar, un total de 41, accedieron a sus cargos a través de las listas del partido gubernamental.

T|EL UNIVERSAL