El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, está inmerso en esfuerzos secretos para normalizar las relaciones con Arabia Saudita con la esperanza de que este logro pueda favorecer sus perspectivas de reelección en octubre, informa Al-Monitor, citando a dos fuentes políticas israelíes de alto nivel.

La fuente señala que Netanyahu espera sacar provecho de las tensiones militares entre Riad y los hutíes de Yemen y presentar al país hebreo como el único socio regional fiable del reino. Asimismo, indicaron que no ha renunciado a un acuerdo con Arabia Saudita sobre la normalización de relaciones diplomáticas, aunque la nación árabe condicionó en repetidas ocasiones su reconocimiento a que Tel Aviv avance hacia la creación del Estado palestino.

Según las fuentes, Israel comunicó indirectamente a los saudíes su disposición a brindarles asistencia de inteligencia, posiblemente mediante consultas militares, sobre cómo afrontar la amenaza hutí. Asimismo, creen que Netanyahu intenta presionar indirectamente a Riad a través de Washington para que avance hacia la normalización de las relaciones.

Además, señalaron que el primer ministro podría presentar cualquier avance de este tipo a sus votantes como un logro diplomático personal, algo que los saudíes no desearían. «Sabe que un acuerdo de este tipo podría darle la victoria en las elecciones, y está trabajando en ello», afirmó uno de sus colaboradores, que prefirió mantener el anonimato.

A su vez, una fuente diplomática declaró que, en estos momentos, «Arabia Saudita no tiene a nadie que la ayude». «No tiene sentido que la Fuerza Aérea israelí ataque a los hutíes en nombre de Arabia Saudita, pero sí podría tener sentido que expertos israelíes instruyeran a sus homólogos saudíes sobre cómo ser más eficaces en esta lucha»

Los contactos entre Tel Aviv y Riad en el pasado fueron gestionados por los jefes del Mossad, el servicio de inteligencia israelí. Dichos canales permanecen abiertos, al igual que la mediación del Comando Central de Estados Unidos, que mantiene estrechos vínculos con ambas naciones.

«La cuestión es cuán desesperado está [el príncipe heredero saudí] Mohamed bin Salmán ahora, tras el colapso del frente contra los hutíes y el bombardeo casi diario de drones y misiles dirigidos contra su país», planteó el colaborador de Netanyahu.

«Esto podría ser suficiente para que olvide sus condiciones previas respecto a la normalización de las relaciones con Israel e inicie algún tipo de acuerdo o, al menos, una reunión pública con Netanyahu», sugirió.

Aún no existe un acuerdo formal de normalización de relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Israel, aunque el acercamiento entre ambas naciones sigue siendo uno de los ejes geopolíticos más complejos de Oriente Medio.

T/RT