
La Central Obrera Boliviana (COB) emitió este sábado un pronunciamiento público para rechazar y condenar el anuncio del Gobierno nacional sobre la eliminación total de la subvención al diésel, que desde este 19 de septiembre pasó a cotizarse según el mercado internacional, una medida que los sectores populares y sindicales han llamado «dieselazo«.
Mediante la entrada en vigor del Decreto Supremo 5716, el precio inicial del diésel quedó en 17.95 bolivianos (1.83 dólares) por litro. Esta medida, anunciada por el presidente Rodrigo Paz, sustituye el precio fijo, que brindaba seguridad a la economía popular, por un mecanismo indexado al costo internacional de importación.
La COB declaró que «esta decisión unilateral representa un duro golpe a la economía popular, porque vulnera la estabilidad de la familia trabajadora y desencadenará un proceso inflacionario desmedido que afectará de manera directa el costo de la canasta básica y los medios de vida de la clase obrera».
Denunció que el Gobierno Nacional, al decretar esta medida, «desconoce flagrantemente los acuerdos y compromisos previamente firmados con el ente matriz de los trabajadores», y señaló que la COB siempre garantizó el diálogo con propuestas técnicas y responsabilidad histórica, «pero la respuesta gubernamental ha sido el camino del paquetazo y la traición a la mesa de negociación».
«¡El combustible no se toca sin la consulta al pueblo!», subrayó el Comité Ejecutivo Nacional de la COB en el documento firmado en la ciudad de La Paz. Frente a esta situación, la organización sindical, que se une al rechazo de otros sectores a la medida, por lo cual convocó de manera inmediata a un ampliado de emergencia con la participación de todas las Confederaciones, Federaciones Nacionales, Centrales Obreras Departamentales (COD) y Regionales (COR) para evaluar la coyuntura, escuchar la posición orgánica de los sectores afiliados y definir las medidas de lucha correspondientes.
T/Telesur

