
La relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, explicó en una entrevista con RT las razones por las que considera que Israel comete genocidio en Gaza y advirtió sobre la complicidad de gobiernos y empresas privadas en estas atrocidades. Al mismo tiempo, denunció la censura y represión contra quienes se manifiestan en contra del genocidio.
Sobre el término genocidio, la jurista explicó que se basa «en la observación de los hechos y en la aplicación del derecho internacional a los mismos». Recordó que en su informe de marzo de 2024 identificó tres actos de genocidio cometidos por Israel: el asesinato de 30.000 personas en cinco meses, el de las torturas y la destrucción de infraestructura.
«Los palestinos han sido reducidos a una masa amorfa. No importa quién sea el objetivo: niños, mujeres, ancianos, discapacitados, pacientes, recién nacidos en incubadoras. Los matan por ser palestinos», denunció. También abordó la situación en Cisjordania, donde Israel asesinó a unas 700 personas entre octubre de 2023 y octubre de 2024, «precisamente donde no está Hamás y donde no había resistencia armada».
«Un sistema que usa la fuerza y estrangula a poblaciones enteras»
Al mismo tiempo, la relatora expresó su solidaridad con Cuba, que ha resistido décadas de bloqueo impuesto por Estados Unidos. «Es brutal lo que está pasando», lamentó, subrayando que el embargo contra el país caribeño «no nació ayer».
«Es un signo revelador de un sistema que usa la fuerza y estrangula a poblaciones enteras para alcanzar objetivos políticos que ahora parecen más bien objetivos del principio: te aplasto porque eres un adversario», resumió.
«Silenciamiento de las voces de Gaza por parte de Israel»
Albanese destacó que desde el «supuesto cese al fuego» del 15 de octubre de 2025, «Israel ha matado a más de 1.300 personas solo en Gaza, un gran porcentaje de ellos son niños». Asimismo, apuntó que el asesinato de casi 300 periodistas en el enclave palestino «ha dado sus frutos en cuanto al silenciamiento de las voces de Gaza por parte de Israel».
«Por eso ha habido una necesidad de dejar de hablar de Gaza y, claramente, gran parte de la prensa occidental, que lamentablemente crea zonas de influencia incluso fuera de Occidente, se ha adaptado a esto», criticó.
«No se debe dar ayuda ni asistencia a un Estado que comete ilícitos internacionales»
Albanese fue particularmente contundente respecto a la complicidad estatal y del sector privado, calificándola como «casi tangible» y señalando que todos los Estados occidentales «han comprado bonos del Estado de Israel y los han revendido en sus mercados».
«No se debe dar ayuda ni asistencia a un Estado que comete ilícitos internacionales. Aquí Israel no solo comete actos ilícitos; comete crímenes que conllevan responsabilidad individual, como la construcción de colonias. Eso es un crimen de guerra», advirtió.
En su informe ‘De la economía de la ocupación a la economía del genocidio’, la jurista denunció a compañías como Google, Microsoft, Palantir, Amazon, Airbnb y Booking, así como a varias universidades. «Es una gran decepción que tras mi informe […] nada haya cambiado en la práctica. Estas redes de complicidad siguen existiendo», lamentó.
«Israel no está por encima de la ley internacional»
La alta funcionaria recordó que ella misma ha sido víctima de sanciones por parte de Washington tras publicar su informe sobre complicidad empresarial. El país norteamericano le bloqueó cuentas bancarias y propiedades: «Ser designada como un peligro para Estados Unidos significa quedar fuera de su sistema».
«Las sanciones que Estados Unidos impuso contra mí y contra la Corte Penal Internacional son un paso muy grave. Los jueces y fiscales que investigan crímenes de guerra y de lesa humanidad, potencialmente del genocidio israelí, han sido sancionados por Estados Unidos», denunció. «Es algo violento y despreciable desde mi punto de vista. Israel no está por encima de la ley internacional. Debe respetar, como un miembro de la comunidad internacional, los derechos humanos y el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino», enfatizó.
Albanese añadió que en ninguna parte se está protegido «de los ataques de quienes defienden el ‘apartheid’ israelí». Actualmente, vive bajo la protección del Gobierno tunecino en Túnez.
T/RT

