
Estados Unidos utilizó su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para rechazar una resolución que pedía un alto el fuego «inmediato» e «incondicional» en la Franja de Gaza.
La decisión se basa en la falta de un vínculo directo entre el cese de hostilidades y la liberación de los rehenes secuestrados por Hamas. El texto, respaldado por 14 de los 15 miembros del Consejo, no pudo ser adoptado debido al voto en contra de Estados Unidos, como ha sucedido en tres ocasiones anteriores.
El representante estadounidense, Robert Wood, afirmó que su país ha trabajado «de buena fe» para evitar el veto, pero considera que un alto el fuego sin condiciones podría enviar un «peligroso mensaje» a Hamas. Wood también destacó que Israel tiene la responsabilidad de facilitar la entrada de ayuda humanitaria a Gaza y subrayó que Estados Unidos ha liderado esfuerzos significativos para mejorar las condiciones humanitarias en la región.

