
Miles de trabajadores y movimientos sociales salieron este domingo a las calles de varias ciudades de Brasil para exigir el fin de la escala laboral 6×1, previo al analisis del Senado.
Las movilizaciones, convocadas por la Central Única de los Trabajadores (CUT) y otras centrales sindicales, el Movimiento Vida Más Allá del Trabajo y los frentes Brasil Popular y Pueblo Sin Miedo, tuvieron como principal objetivo presionar al Senado para aprobar la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 221/2019.
Los actos se desarrollaron en ciudades como São Paulo, Salvador y Curitiba, en búsqueda de frenar la iniciativa qué espera terminar con la escala 6×1, la cual implica actualmente seis días de trabajo por solo uno de descanso a la semana. En São Paulo, la concentración tuvo lugar en el espacio frente al Museo de Arte de la urbe, en la Avenida Paulista, donde el presidente de la CUT, Sergio Nobre, destacó que la clase trabajadora está muy cerca de un logro histórico.
De acuerdo con el dirigente, después de 43 años de lucha, la CUT estará en Brasilia en los próximos días presionando a los senadores para que voten a favor del texto de la PEC. A partir de mañana iremos de oficina en oficina presionando a los senadores, realizaremos protestas callejeras en todo Brasil. Iremos al metro a repartir material para presionar a los senadores, sostuvo.
Nobre advirtió que la Federación de Industrias del Estado de São Paulo y la Confederación Nacional de la Industria, que se han manifestado contra la reducción de la jornada de trabajo, también estarán ahí para influir sobre los legisladores. La propuesta aprobada por la Cámara de Diputados el 27 de mayo, establece una reducción de la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales y garantiza dos días de descanso remunerado, sin disminución salarial.
El relator de la propuesta en la CCJ, senador Omar Aziz, presentó el jueves un informe favorable al texto aprobado en la Cámara Baja y lo mantuvo sin cambios, con lo cual busca evitar que eventuales modificaciones obliguen a devolver la iniciativa a los diputados.
Los promotores de las movilizaciones sostienen que la reducción de la jornada tendría especial impacto en trabajadores del comercio y los servicios, donde es frecuente el régimen de seis días laborales por uno de descanso.
T/Con información PL

