Casi 400.000 ciudadanos islandeses acudirán a las urnas este sábado 29 de agosto, para decidir en un histórico referendo si la nación nórdica reanuda las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. El proceso negociador permanece congelado desde 2013, cuando las conversaciones se paralizaron por discrepancias en materia económica y pesquera.

Los sondeos más recientes proyectan una contienda sumamente ajustada: la encuesta de la firma Maskina otorga al «sí» una ventaja mínima del 51,3 por ciento frente al 48,7 de respaldo al «no», mientras que sondeos previos de la consultora Gallup registraron un empate técnico, reflejando la fuerte polarización de la opinión pública islandesa.

El proceso de acercamiento comenzó originariamente en 2009 bajo el mandato de la socialdemócrata Jóhanna Sigurðardóttir, tras el colapso financiero de 2008. Sin embargo, las conversaciones se frenaron cuatro años más tarde en medio de tensiones por el conflicto de indemnizaciones de Icesave y el rechazo a ceder cuotas de pesca.

Aunque en 2015 un Ejecutivo conservador notificó la cancelación del proceso, la Comisión Europea mantuvo formalmente abierta la candidatura. La actual coalición de Gobierno, encabezada por la primera ministra socialdemócrata Kristrún Frostadóttir y constituida en 2024, pactó someter la decisión a votación popular argumentando que la ciudadanía nunca fue consultada directamente sobre el cese del diálogo.

En ese sentido, la primera ministra dirigió un mensaje oficial a la ciudadanía para convocar a la participación masiva en el referendo que definirá la reanudación de las negociaciones de adhesión a la Unión Europea.

T/Telesur