
Cerca del 94 por ciento de la población de la Franja de Gaza, equivalente a unos 1,9 millones de los 2,1 millones de habitantes del enclave, necesita de manera urgente refugio y artículos básicos para la supervivencia.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advirtió que el continuo deterioro de las condiciones de vida en el territorio coincide con constantes informes sobre muertes y heridas de civiles palestinos, incluidos niños, como resultado de los ataques aéreos, bombardeos y disparos por parte de las fuerzas de ocupación israelíes quienes continúan incumpliendo sus obligaciones bajo los acuerdos de cese al fuego.
Ante este severo empeoramiento de la crisis humanitaria, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, reiteró el llamado de la comunidad internacional para garantizar la protección de la población e infraestructura civil, haciendo hincapié en que “los civiles nunca deben ser blanco de ataques ni utilizados con fines militares”.
Para sustentar su petición, Dujarric recordó el funeral masivo realizado el 20 de agosto a 50 palestinos, entre ellos 19 niños y adolescentes, que murieron en bombardeos israelíes contra la Franja de Gaza durante la escalada iniciada en octubre 2023 y cuyos restos fueron hallados debajo de los escombros de sus viviendas en recientes operaciones de búsqueda.
Sobre este procedimiento explicó, además, que las labores de rescate y remoción de ruinas enfrentan severas limitaciones operativas debido a las restricciones impuestas por las fuerzas israelíes al acceso a amplias zonas y a la entrada de maquinaria pesada, repuestos y lubricantes.
T/Telesur

