Un hijo propio llegó a Netflix bajo la dirección de la chilena Maite Alberdi para abordar una «historia universal» sobre la maternidad. La historia reconstruye el caso real de Alejandra Marín, una mujer mexicana que en 2009 fingió un embarazo durante meses debido a la presión social y familiar, lo que la llevó a robar una recién nacida en un hospital y desatar un gran escándalo mediático.

Alberdi destacó que «Es una gran posibilidad. Yo creo que es una película muy mexicana y muy universal a la vez; es una historia que podría haber sucedido en mi país», por lo interesante de la trama. no descarta la probabilidad de que su largometraje sea elegido entre las otras 16 seleccionadas por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Por su parte, Ana Celeste Montalvo, quien encarna la versión joven de la protagonista, explicó que meterse en «el cuerpo y la psique» de la Alejandra de 26 años es uno de los retos más «dolorosos» de su carrera «Para mí fue muy duro… subí 10 kilos, me aislé muchos meses de mi familia y amigos para poder entrar al cien en la piel de Ale», confesó.

Montalvo es quien retrata la etapa en la que Marín Mendoza enfrentó la presión social de su familia y la de su esposo, Arturo Calderon (Armando Espitia), para convertirse en madre. Durante ese proceso, Alejandra atravesó varios abortos espontáneos y un embarazo psicológico, que incluso fue mal diagnosticado como real por un médico de un hospital público. Un hijo propio competrirá con otros 16 títulos para representar a México en los premios Óscar y Goya.

T/EFE