Foto: Cortesía DW

Las autoridades tailandesas informaron este sábado el ascenso del número de fallecidos del tiroteo registrado el viernes en una escuela de Tailandia, a nueve muertos..

El hecho que se presentó en una escuela al norte de Bangkok, inicialmente confirmó la muerte de una estudiante. La niña de 12 años perdió la vida tras ser hospitalizada, indicó el Ministerio de Salud.

Sin embargo, el mismo viernes, la escuela había publicado un mensaje en Facebook en el que solicitaba donaciones de sangre para dos estudiantes, incluida la menor, que cursaba el séptimo grado.

Más tarde, la institución educativa publicó «Deseamos que descanse en paz eterna. Enviamos nuestro apoyo a su familia. Les deseamos mucha fuerza para superar esta pérdida», expresó en la red social.

El centro también publicó una foto en blanco y negro con sus cinco profesores y trabajadores que perdieron la vida en el incidente, perpetrado por uno de sus estudiantes, quien se quitó la vida en una de las aulas del recinto.

Antes de acudir al centro educativo, el atacante, un adolescente de catorce años armado con una pistola, asesinó a sus dos abuelos, con quienes vivía. Previamente, el ministerio de Sanidad dijo que siete personas permanecen hospitalizadas en condición grave, sin aportar más detalles.

Por su parte, el jefe de la Policía forense, Wiroon Supasingsiripreecha, indicó este sábado a los medios que todas las víctimas murieron por «herida de bala», la mayoría de un solo disparo en algún órgano vital, incluidos sus abuelos.

La Policía, que interrogó el viernes a los padres del tirador, investiga el motivo del asalto, mientras un oficial afirmó que se encontraron en el ordenador del joven, que usó un arma registrada a nombre de su abuelo, además de videos de ataques armados contra colegios estadounidenses.

El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, dijo el viernes que el ataque «había sido planeado con cuidado» y que las primeras investigaciones apuntan a que el joven sufría de «estrés académico» ante la supuesta presión de sus abuelos, uno de ellos profesor retirado, para que sacase buenas notas.

El tiroteo fue el segundo en una escuela en lo que va de año y pone sobre la mesa el debate de la tenencia de armas de fuego en la nación, donde sucesos así no son inusuales. Tailandia tiene unas 15,14 armas de fuego por cada 100 civiles, según datos de Small Arms Survey, y gran facilidad para acceder a ellas por parte de personal del Ejército y la Policía.

T/Agencias