
Irán liberó cerca de 20 millones de barriles de petróleo retenidos en el estrecho de Ormuz, aunque persisten dudas sobre la estabilidad política y condiciones para operar de la región.
Teherán comenzó a enviar al mercado importantes volúmenes del hidrocarburo, que permanecían retenidos por las restricciones impuestas por Estados Unidos. El movimiento coincide con una gradual reactivación del tránsito marítimo en torno a la estratégica vía.
Según datos de seguimiento marítimo recopilados por Bloomberg, al menos 11 tanqueros con cerca de 20 millones de barriles de crudo zarparon esta semana desde el puerto iraní de Chabahar, ubicado en el golfo de Omán. Hasta ahora, estas naves habían permanecido limitadas por las medidas estadounidenses destinadas a restringir las exportaciones petroleras de Irán, cuyo principal mercado continúa siendo China.
El incremento de los embarques se produce mientras Irán fortalece su control sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y zonas adyacentes. La Autoridad Estatal del Golfo Pérsico informó que los buques deberán ajustarse a rutas de navegación designadas y anunció la exigencia de pólizas de seguro obligatorias para transitar por la vía marítima, sin descartar la futura aplicación de peajes.
Aunque el memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teherán buscaba facilitar la normalización de los flujos energéticos regionales, la señal más visible ha sido precisamente el repunte de las exportaciones desde Chabahar, terminal situada fuera del golfo Pérsico y estratégicamente ubicada cerca de la frontera con Pakistán.
Sin embargo, el escenario continúa siendo frágil, pues Estados Unidos e Irán acordaron postergar las negociaciones previstas en Suiza para avanzar hacia un acuerdo de paz permanente, luego de nuevos enfrentamientos entre Israel y Hezbollah en el sur del Líbano.
Durante el viernes último tampoco se observaron tanqueros no iraníes abandonando el golfo Pérsico, pese a que el día anterior varias naves que transportaban cerca de 10 millones de barriles fueron detectadas navegando o reapareciendo más allá del estrecho, dijo la fuente.
Cerca de 80 millones de barriles permanecen a bordo de supertanqueros en espera de autorización comercial y operativa para cruzar Ormuz. A ello se suman preocupaciones por eventuales restricciones logísticas, tensiones geopolíticas y la necesidad de restablecer la confianza de armadores y operadores en una de las rutas marítimas más estratégicas del comercio energético mundial.
T/Agencias

