Un equipo de arqueólogos subacuáticos descubrió un naufragio de aproximadamente 2.500 años de antigüedad frente a las costas de Santa Maria del Focallo, en Ispica, Sicilia. Este hallazgo, realizado en el marco del Proyecto Kaukana, revela restos de un barco que data de los siglos VI y V a.C., junto con dos anclas de hierro y cuatro anclas de piedra.

El naufragio fue encontrado a seis metros de profundidad, enterrado entre arena y rocas. Los investigadores determinaron que la nave fue construida utilizando una técnica primitiva conocida como «on shell», que implica la conexión firme de las tablas mediante juntas. Esta técnica era común entre las poblaciones del Mediterráneo antiguo, lo que sugiere un enfoque funcional en la construcción naval.

Massimo Capulli, coordinador del Proyecto Kaukana, señaló que el estado del casco es extremadamente frágil debido al ataque de moluscos que se alimentan de madera. Este deterioro requiere un manejo cuidadoso y especializado para su estudio.

Capulli también destacó la importancia del naufragio para entender las interacciones comerciales entre los antiguos griegos y cartagineses, quienes competían por el control marítimo en la región.

Además de las anclas encontradas, los arqueólogos utilizaron fotogrametría subacuática para crear un modelo tridimensional del naufragio. Las muestras recolectadas permitirán realizar análisis paleobotánicos para determinar los materiales utilizados en la construcción del barco y las condiciones ambientales en las que navegó.

El consejero regional para el Patrimonio Cultural y la Identidad Siciliana, Francesco Paolo Scarpinato, calificó este descubrimiento como una contribución significativa al conocimiento de la historia marítima de Sicilia y del Mediterráneo.

El naufragio representa una pieza clave del patrimonio cultural sumergido y destaca el papel central de Sicilia en el comercio y los intercambios culturales durante la Antigüedad.