El primer ‘banco de pruebas’ (sandbox) español de inteligencia artificial (IA) analizó durante más de un año 11 sistemas de alto riesgo para comprobar si estaban alineados con el Reglamento Europeo de IA e identificó cuáles son los retos que van a tener las empresas y las organizaciones que quieran usar este tipo de modelos.

Los 11 sistemas de IA sometidos a pruebas pertenecen a sectores como productos sanitarios, biometría, empleo, acceso a servicios, maquinaria e infraestructuras críticas, y durante más de un año el banco de pruebas trabajó para validar si esas tecnologías se ajustaban a los requisitos regulatorios europeos.

Su conclusión principal es el desafio no solo de comprender la regulación, sino traducirla en procedimientos internos y en mecanismos efectivos de control y de gobernanza.

Este entorno controlado de pruebas permitió también concluir que el esfuerzo necesario para adaptarse al Reglamento europeo depende más de la complejidad y la madurez del sistema de IA que se use que del tamaño de la organización que lo implemente.

T/VTV