
El Gobierno de Ecuador, a través de un Acuerdo del Ministerio del Interior, estableció nuevas reglas para el ingreso y permanencia en el país del personal del Departamento de Defensa de Estados Unidos. El acuerdo permite al personal estadounidense la entrada al territorio ecuatoriano sin necesidad de permisos especiales, otorgándole inmunidad para acciones de carácter judicial.
De acuerdo con el documento, los integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses, empleados civiles del Departamento de Defensa, empresas extranjeras contratadas o subcontratadas por ese departamento y sus trabajadores tendrán hasta 180 días no renovables cada año, con entradas múltiples, mediante un registro denominado Actos de Comercio y Actividades, sin necesidad de una visa ecuatoriana.
Para acogerse a este procedimiento, los interesados podrán presentar un pasaporte vigente o una identificación válida emitida por Estados Unidos, además de una orden de movimiento del Departamento de Defensa estadounidense. El acuerdo también señala que este personal no estará sujeto a sanciones u otras acciones administrativas de carácter migratorio.
Lo que esta normativa no explica es cuántos militares, civiles o contratistas podrían ingresar, si para ello deben quedar registrados sus nombres, compañías y funciones, las provincias, instalaciones o puertos donde operarán, si portarán armas o participarán directamente en ataques, qué autoridad ecuatoriana aprobará cada misión y qué jurisdicción investigará posibles muertes o daños a civiles.
El punto crítico del documento recae en la inmunidad y la canalización diplomática, un aspecto que puede dificultar que autoridades y víctimas ecuatorianas investiguen directamente posibles abusos. Esto adquiere mayor gravedad tras las denuncias sobre ataques a pescadores y el anuncio de trasladar a tierra la campaña militar estadounidense.
T/Telesur

