
Figuras del mundo del cine y la televisión, incluidos ganadores de Oscar, Bafta, Emmy e incluso de la Palma de Oro, han firmado un comunicado en el que se comprometen a no colaborar con instituciones ni empresas israelíes implicadas en genocidio y apartheid contra el pueblo palestino. Según han adelantado el medio especializado en cine Variety y el diario The Guardian, la lista de firmantes, supera los 1.400 nombres y añade cada hora nuevas rúbricas.
Hasta la fecha se incluye cineastas como Yorgos Lanthimos, Ava DuVernay, Fernando Meirelles, Paul Laverty, Ken Loach, Joshua Oppenheimer, Adam McKay, Brian Eno o Mike Leigh, e intérpretes como Olivia Colman, Ayo Edebiri, Mark Ruffalo, Hannah Einbinder, Gael García Bernal, Riz Ahmed, Cecilia Roth, entre otros que se niegan a colaborar con este tipo de empresas.
El documento expresa “como cineastas, actores, trabajadores de la industria cinematográfica e instituciones, reconocemos el poder del cine para moldear percepciones. En este momento urgente de crisis, en el que muchos de nuestros gobiernos están permitiendo la carnicería en Gaza, debemos hacer todo lo posible para abordar la complicidad en ese horror implacable”.
El comunicado fue publicado por la organización Film workers for Palestine, donde atribuye que “el tribunal más importante del mundo, la Corte Internacional de Justicia, ha dictaminado que existe un riesgo plausible de genocidio en Gaza, y que la ocupación y el apartheid de Israel contra los palestinos son ilegales», por este motivo los artistas aseguran que defender la igualdad, la justicia y la libertad para todas las personas es un deber moral profundo que no se deben ignorar.
Asimismo, explican «respondemos al llamamiento de los cineastas palestinos, que han instado a la industria cinematográfica internacional a rechazar el silencio, el racismo y la deshumanización, así como a hacer todo lo humanamente posible para poner fin a la complicidad en su opresión”.
En este sentido, detallan en comprometerse a no proyectar películas, asistir ni colaborar de ninguna otra forma con instituciones cinematográficas israelíes, incluidos festivales, cines, emisoras y productoras que estén implicadas en el genocidio y el apartheid contra el pueblo palestino. Ante esta situación, aún no se menciona explícitamente el boicot comercial, aunque sí es uno de los boicots culturales más destacados anunciados contra Israel desde el inicio del ataque a Gaza, casi un año después de que más de 1.000 escritores anunciaran un compromiso similar.
T/Con información EP

